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Algunos
meses antes de este encuentro, Alan y Alys Hayes me habían enviado por
correo algunos CDs conteniendo varios programas de la serie radial The
Avengers —radioteatro emitido en Sudáfrica a principios de los años
setenta— fruto de su reciente trabajo de recuperación de viejas cintas
grabadas por un aficionado. Escuchar estos programas por primera vez me
produjo una fuerte impresión, ya que a pesar del tiempo transcurrido, el
idioma y las diferencias culturales, encontraba en ellos fragmentos de mi
propio pasado, que como el de muchos argentinos de mi edad, se había
forjado en los albores de la televisión, cuando la radio era todavía el
medio de comunicación más importante.
Fue
en medio de este entusiasmo generado por mi "descubrimiento" de
la serie radial que recibí la invitación de Eduardo, de modo que lo
primero que pensé fue: ¿No sería genial volver a pasar por radio estos
programas, después de treinta años? Eduardo se mostró encantado con la
idea y fue así que decidimos dedicar uno de los cuatro bloques de esta
emisión especial de La Guarida Del Faro, a la serie radial Los
Vengadores. Imagínense, un radioteatro en inglés inundando la noche
de Buenos Aires... Coincidentemente, a miles de kilómetros de distancia,
a sugerencia nuestra pero con entusiasmo propio, Alan Hayes grababa
especialmente para este programa un mensaje de presentación... ¡en
castellano!, demostrando que no sólo es un excelente webmaster e
investigador, sino un verdadero políglota. ¡Bravo Alan!
Finalmente
llegó el gran día - Viernes el 22 de Noviembre de 2002. La Guarida
del Faro se transmite durante cuatro horas de la madrugada de los
viernes, de dos a seis de la mañana. Eduardo, mi hijo Natalio y yo,
ocupamos las dos primeras horas del programa, a través de cuatro bloques
destinados a hablar de Los Vengadores en general y de la serie
radial en particular. Para un trasnochador como yo, quedarse despierto era
el menor de los problemas...
Aproximadamente
a las tres de la mañana emitimos el saludo de Alan (
Escuche la
introducción al mensaje de Alan - 535KB, formato MP3) y
luego de una breve introducción, en donde contamos la historia de la
serie radial en Sudáfrica y dimos algunos detalles técnicos y de
reparto, mandamos al aire el primero de los clips radiales elegidos: la
introducción completa de Dial A Deadly
Number. (
Escuche esta
secuencia - 341KB, formato MP3
Argentina
tiene una larga tradición en radioteatros, y tanto Eduardo como yo estábamos
seguros de que la emisión de los clips radiales de Los Vengadores iban a
tocar la sensibilidad de los oyentes, cosa que ocurrió. Los primeros en
dar señales emotivas fueron los propios técnicos de la emisora, quienes
nos hacían gestos de gran satisfacción a través del cristal que separa
el estudio de la consola. (
Escuche a Carlos explicando la serie radial - 265KB, formato MP3)
Un poco después, promediando el segundo de los clips emitidos, los
oyentes comenzaron a llamar al programa para compartir sus elogios e
impresiones. Uno de ellos dijo algo así como: "Cuando las cosas están
hechas con el corazón, rompen todas las barreras". Eduardo y yo estábamos
tan emocionados que no sabíamos muy bien cómo seguir el programa. Al
cerrar el bloque, el personal de la radio nos felicitó por la calidad del
material seleccionado y la loca idea de pasar un radioteatro en inglés en
Buenos Aires. Todos estábamos felices.
Atrapados en nuestra
cotidianeidad, los sueños y las utopías suelen desvanecerse como lágrimas
en la lluvia. Pero después de experiencias como estas, uno tiende a
pensar que es cierto que "cuando se hacen las cosas con el corazón
se rompen todas las barreras". A pesar del idioma, la emisión de
apenas un par de clips de la serie radial Los Vengadores, en Buenos
Aires, generó un vínculo emotivo con los oyentes, despertando su
sensibilidad y dándole sentido a aquello que entendemos como "medios
de comunicación". Fue sólo un instante, es cierto. Pero ¿acaso
nuestra vida emocional no está compuesta precisamente por esos momentos
fugaces de conexión intensa?
Luego de pasar algunos
fragmentos musicales extractados de la serie de televisión, Natalio y yo
nos fuimos de la radio justo en medio del amanecer porteño. Lo último
que emitimos antes de irnos fue Mein Liebe, Mein Rose, de The
Joker, y ese adorable diálogo final entre Steed y Emma,
convidados especiales de esta noche de gala:
Emma: – ¡Fue toda una noche!
Steed: – Bueno, es de mañana ahora y la niebla se disipó. Salgamos a tomar el aire fresco.
No
pudimos elegir un cierre más apropiado.
por Carlos
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